Galileo Galilei en Padua / a Padova

Versión en español

Cada vez que estoy en Padua, para guiar o dar clases, me alegra saber que por allí vivieron grandes hombres y mujeres. Son muchos, como ya conté en otra entrada de este blog
Para mí, el más importante es quizás el científico más famoso de la historia. Fue matemático, inventor, astrónomo, escritor, profesor, padre de tres hijos y del método científico además de temeroso creyente. Sí, es Galileo Galilei. Y ésta es mi historia sobre Galileo en Padua. 
Galileo llegó a Padua en 1592 para dar clases de matemáticas en la Universidad. Tenía veintiocho años. Daba clases en el palazzo del Bo, el antiguo hotel reformado en estilo clásico a mitad del siglo XVI. 
Fachada del palazzo del Bo
Patio navideño del palazzo del Bo
En el Aula Magna del mismo, la más grande, Galileo daba clases sobre la teoría de los Elementos de Euclides, mecánica y el Almagesto de Tolomeo (el tratado de astronomía más influyente de la época). Todavía hoy, en la sala antes del Aula Magna (la sala de los Cuarenta) se puede ver y casi tocar la cátedra de madera que Galileo utilizaba en sus clases. 
Sala de los Cuarenta con la cátedra de Galileo (foto de ilbolive.unipd.it)
A pesar de su creciente fama, en 1594 Galileo cobraba solo 320 florines al año por sus clases. Quizás también por eso, unos años más tarde alquilaba su casa a estudiantes donde les daba clases particulares de ingeniería y arquitectura militar. Allí también tenía un pequeño taller donde diseñaba sus nuevas invenciones y donde su mecánico Marcantonio Mazzoleni fabricaba sus compases, brújulas, escuadras y sus famosos telescopios. Todo esto y los libros que escribía sobre sus nuevas invenciones, lo vendía. Con todo, en un mes triplicaba su sueldo anual de profesor universitario. 
He aquí mi única coincidencia con Galileo. Es maravillosa la profesión de profesor pero económicamente da para poco. 
En Padua, hay otro edificio relacionado con Galileo. Se trata de su casa principal. Está en la calle Galileo Galilei, muy cerca de la Basílica de San Antonio

Un intruso en la calle Galileo Galilei
Fue su segunda casa, donde alojaba a unas veinte personas: su mujer e hija, el mecánico y varios estudiantes con sus siervos y mayordomos. En la casa había un huerto con viñedos que cultivaba para después vender el vino. Desde allí observaba el cielo con sus telescopios. 
La casa de Galileo Galilei

Un intruso frente a la casa de Galileo
Placa que recuerda la estancia de Galileo en esta casa
Su familia es otro aspecto que me interesa.
En Padua, Galileo tuvo a sus tres hijos con Marina Gamba. A Marina quizá la conoció en Venecia, poco se sabe de ella. A veces vivieron en la misma casa otras separados. Nunca se casaron, a pesar de ser obligatorio para los profesores de la Universidad de Padua. 
Galileo se preocupó poco de sus hijos: a Virginia y Livia, las mayores, las metió en el convento y nunca las reconoció como hijas legítimas. A Vincenzio, el menor, lo dejó en Padua con su madre tras marcharse a Florencia en 1610. Solo en 1619 lo reconoció como hijo legítimo y lo ayudó para que estudiara en la Universidad de Pisa y encontrara trabajo después. Sin embargo, su relación fue difícil casi hasta el final. Vincenzio ayudó al  padre con sus investigaciones y libros. Del padre tenía la capacidad de inventar, en su caso instrumentos musicales. 
Otro gran hombre en la historia de Padua y amigo de Galileo fue Paolo Sarpi. Fue sacerdote de la Orden de los Siervos de María. Su cargo religioso no le impidió interesarse y ocuparse de matemáticas y otras muchas ciencias que probablemente discutió y aprendió con Galileo en la biblioteca de la casa de Gianvincenzo Pinelli (otro gran hombre de la época). Todos estos conocimientos los publicó en su libro Pensamientos naturales, metafísicos y matemáticos, su diario intelectual donde hablaba de óptica, acústica, historia de la Ciencia, química, disecciones del ojo de animales que personalmente había llevado a cabo y sobre todo cosmología influenciado por Galileo a quien también ayudó en su proyecto del telescopio. 
Palo Sarpi me inspira porque pasó a la historia por ser la cabeza teológica y canónica de la resistencia veneciana contra la censura del Papa. Tras el Entredicho (prohibición papal), Sarpi luchó para afianzar la separación entre el poder político y el espiritual en manos de la Iglesia romana. Eso casi le cuesta la vida, cuando en Venecia en octubre de 1607 unos sicarios enviados por el Papa estuvieron a punto de asesinarlo. Después se refugió en Padua, en una casa junto a la iglesia de Santa Maria dei Servi.

Placa en la casa de Paolo Sarpi

Casa de Paolo Sarpi al lado de la Iglesia de Santa Maria dei Servi

Tal vez también aquí escribió la obra más importante sobre la historia del Concilio de Trento. Su Historia del Concilio Tridentino fue la primera reconstrucción del evento. Sarpi la escribió bajo seudónimo (Pietro Soave Polano), y la Iglesia de Roma la prohibió justo después de su publicación. La censura vaticana, a su manera, acercó a Sarpi y a Galileo, e hizo que a mí me gustaran un montón. 

Los dos pasaron a la historia como herejes para la Iglesia de Roma. A pesar de la Iglesia, el tiempo les ha dado razón y les ha restituido su luminosa verdad.  
Estatua luminosa de Galileo Galilei en Prato della Valle, Padua.
Versione in italiano


Statua di Galileo Galilei in Prato della Valle

Tutte le volte che mi trovo a Padova, a guidare o fare lezione, mi rallegra sapere che proprio lì ci sono stati grandi uomini e donne. Sono molti, come già raccontai in un’altra pagina di questo blog
Per me, il più importante è forse lo scienziato più famoso della storia. Egli fu matematico, inventore, astronomo, scrittore, professore, padre di tre figli e del metodo scientifico oltre ad attento credente. Sì, è Galileo Galilei. E questa è la mia storia su Galileo a Padova.
Galileo arrivò a Padova nel 1592 come professore di matematica dell’Università. Aveva ventotto anni. Galileo faceva lezione nel palazzo del Bo, l’antico albergo ristrutturato in stile classico a metà del XVI secolo.


Facciata di palazzo Bo

Cortile natalizio di palazzo Bo

Nell’Aula Magna, Galileo faceva lezione sugli Elementi di Euclide, meccanica, e l’Almagesto di Tolomeo (il trattato di astronomia più influente dell’epoca). Ancora oggi, nella sala prima dell’Aula Magna (sala dei Quaranta) si può vedere e quasi toccare la cattedra di legno che usava Galileo per le sue lezioni. 

Sala dei Quaranta con cattedra di Galileo (foto di ilbolive.unipd.it)
Nonostante la fama subito conquistata, nel 1594 Galileo prendeva soltanto 320 fiorini l’anno. Forse per questo, più tardi noleggerà, la propria casa a diversi studenti dove faceva loro lezione di ingegneria e architettura militare. Anche lì aveva una piccola bottega dove disegnava le sue nuove invenzioni e dove il suo meccanico  Marcantonio Mazzoleni fabbricava i suoi compassi, bussole, squadre e i famosi cannocchiali. Tutto questo, oltre ai libri che scriveva sulle sue invenzioni, veniva venduto. Così, riusciva a triplicare il suo stipendio annuale di professore. 
Ecco qua la mia una coincidenza con Galileo. Meraviglioso è essere professore anche se economicamente squallido.
A Padova c’è un altro palazzo che ha che fare con Galileo. La sua casa principale. Si trova nella via Galileo Galilei, molto vicino alla Basilica di Sant’Antonio
Uno infiltrato in via Galileo Galilei
Questa fu la sua seconda casa, ove alloggiava circa venti persone: la sua donna e una delle figlie, il meccanico e diversi studenti coi rispettivi domestici e valletti. La casa aveva un orto con un piccolo vigneto che Galileo coltivava e il vino vendeva, dall’orto guardava anche il cielo coi suoi cannocchiali. 
Facciata di casa Galileo

Infiltrato davanti il portone di casa Galileo

Targa conmemorativa che ricorda il soggiorno di Galileo in questa casa
La sua famiglia è un altro aspetto che mi interessa. 
A Padova, Galileo fece tre figli con Marina Gamba. Galileo conobbe Marina probabilmente a Venezia, ma poco sappiamo di lei. Qualche volta vissero insieme altre separati. Non si sposarono mai, nonostante fosse condizione obbligatoria per i professori dell’Università di Padova.

Galileo non si dimostrò un padre preoccupato dei propri figli: Virginia e Livia, le più grandi, furono mandate in convento e non le riconobbe mai come figlie legittime. Vincenzio, il minore, venne quasi abbandonato a Padova con la madre quando Galileo si trasferì a Firenze nel 1610. Soltanto nel 1619 lo riconobbe come figlio legittimo e gli offrì sostegno per studiare all’Università di Pisa e per trovare lavoro dopo. Tuttavia, il loro rapporto fu difficile quasi fino la fine quando si riconciliarono. Vincenzio aiutò il padre con le sue ricerche e i libri. Come il padre, era un grande inventore, nel suo caso di strumenti musicali. 

Un altro grande uomo nella storia di Padova e amico di Galileo fu Paolo Sarpi. Il Sarpi fu sacerdote dell’Ordine dei Servi di Maria. Anche se uomo di chiesa si interessò di matematica e altre scienze che ebbe opportunità di discutere con Galileo nella biblioteca della casa di Gianvincenzo Pinelli (un altro grande uomo dell’epoca). Tutto questo venne pubblicato da Sarpi nei suoi Pensieri naturali, metafisici e matematici, il suo diario intellettuale dove si occupava di ottica, acustica, storia della Scienza, chimica, dissezioni dell’occhio animale che personalmente porto a termine e soprattutto di cosmologia grazie a Galileo, il quale aiutò nella progettazione del cannocchiale. 
Paolo Sarpi mi attira per essere stato il massimo rappresentate teologico e canonico della resistenza veneziana contro la censura del Papa. Dopo l’Interdetto, Sarpi lottò per l’ottenimento della separazione tra il potere politico e quello spirituale nelle mani della Chiesa romana. Questo lo portò quasi alla morte, quando a Venezia l’ottobre del 1607 un gruppo di sicari mandati dal Papa non riuscirono a ucciderlo. Dopodiché, Sarpi trovò rifugio in una casa della chiesa di Santa Maria dei Servi a Padova.
Targa conmemorativa che ricorda il soggiorno padovano del Sarpi

Portico dove si trova la casa di Paolo Sarpi di fianco alla chiesa di Santa Maria dei Servi
Magari, fu questo il luogo ove Sarpi scrisse l’opera più importante sul Concilio di Trento. La sua Istoria del Concilio Tridentino fu la prima ricostruzione dell’evento. Sarpi la scrisse usando pseudonimo (Pietro Soave Polano), e la Chiesa di Roma la proibì subito dopo la pubblicazione. Così la censura vaticana avvicinò Sarpi e Galileo, e mi ha dato un gran motivo per amarli. 
I due diventarono parte della Storia anche come grandi eretici per la Chiesa di Roma. Tuttavia e nonostante la Chiesa, il tempo ha dato loro ragione e ha restituito loro la propria lucente verità.
Statua lucente di Galileo Galilei a Prato della Valle, Padova

2 pensieri riguardo “Galileo Galilei en Padua / a Padova

Rispondi

Inserisci i tuoi dati qui sotto o clicca su un'icona per effettuare l'accesso:

Logo di WordPress.com

Stai commentando usando il tuo account WordPress.com. Chiudi sessione /  Modifica )

Google photo

Stai commentando usando il tuo account Google. Chiudi sessione /  Modifica )

Foto Twitter

Stai commentando usando il tuo account Twitter. Chiudi sessione /  Modifica )

Foto di Facebook

Stai commentando usando il tuo account Facebook. Chiudi sessione /  Modifica )

Connessione a %s...